Fertilización del olivo.

Fertilización del olivo.

El olivo es una especie vecera, con alternancia de cosecha, es un cultivo  que se adapta a suelos y condiciones climáticas marginales, pero con un correcto manejo del riego y la fertilización puede llegar a ser muy productivo.

olivas

Por tanto una buena fertilización es clave.

El nitrógeno, Sin duda el elemento más importante cuando hablamos de fertilización y en este caso, del olivo.

Su poca estabilidad en suelo es razón por la que hay que tenerlo presente anualmente en los programas de fertilización.

Qué pasa si te PASAS?? Aumenta la sensibilidad a las heladas y enfermedades, y RETRASA MADURACIÓN DE LOS FRUTOS. En serio sigues pensando que es mejor más que menos???

Recuerda hacer un análisis de vez en cuando, lo mejor una vez al año para saber que le ha quedado a la planta para su nueva entrada en producción, aportarle lo que necesita.

El Nitrógeno, promueve la generación de parte vegetativa, en general, el desarrollo de la planta.

Aumenta la capacidad de asimilación de otros elementos e influye en mayor medida que los demás, en la producción y por tanto cosecha generada.

Se recomienda aplicar entre 0,5 y 1 kg N/árbol, sin superar, en todo caso, 150 kg N/ha.

El fósforo Interviene en la maduración  acelerándola, mejora la floración y el cuajado.

Es difícil en España encontrar suelos con déficits de fósforo, lo que sí es verdad es que lo encontramos en forma insoluble cuando hay alto contenido de calizas, por lo que se recomendaría hacer aportaciones aunque la aportación de fósforo siempre es menor que la de nitrógeno, y su respuesta se suele ver a más largo plazo.

En caso de deficiencia se puede aplicar 0,5 kg P2O5/árbol.

El potasio Interviene en el transporte de azúcares en la planta, en la transpiración y en numerosos procesos bioquímicos en los que tiene que estar presente.

Aumenta la resistencia del árbol a las heladas y a las enfermedades criptogámicas.

Mejora el tamaño y la calidad de los frutos.

El olivo precisa de grandes cantidades de potasio y si la cosecha es abundante y las extracciones han sido elevadas pueden presentarse deficiencias, necrosándose las hojas y defoliándose el árbol, por lo que hay que tenerlo muy presente, también puede darse en años muy secos, en las plantaciones que son de secano.

Las deficiencias de potasio son difíciles de corregir y por ello es importante mantener una adecuada concentración de este elemento en las hojas.

El olivar responde bien a las aplicaciones de potasio que se sitúan entre 1 y 2 kg K2O/árbol.

El boro es un microelemento de gran importancia para el olivo, cuya deficiencia aparece más frecuentemente en suelos calizos y terrenos secos.

Los olivos con deficiencias en boro presentan problemas en la floración y en el cuajado, con elevado número de frutos deformes. Puede confundirse con la deficiencia de potasio. Mejor recurrir a análiticas.

El hierro es otro microelemento que debe ser tenido en cuenta en el olivo, que puede manifestar deficiencias en hierro aún estando este elemento presente en el suelo, debido a la inmovilización que produce el ión bicarbonato sobre este nutriente. Los árboles afectados por clorosis férrica presentan síntomas característicos de clorosis en las hojas. En cuanto a los elementos secundarios, el calcio, es un elemento al que tradicionalmente se le ha prestado poca atención, porque la mayor parte del olivar está asentado en suelos muy calizos y existe la errónea teoría, de que al haber mucho calcio en el suelo, el olivo ya absorberá el necesario; pero este calcio está en formas insolubles y por tanto puede ser necesario la aplicación de fertilizantes que aporten calcio soluble.

Extracciones medias de macronutrientes. Fuente: Guía práctica de la fertilización racional de los cultivos en España. MARM.

Nutrientes (kg/1.000 kg de aceitunas)
Nitrógeno (N) 15 a 20
Fósforo (P2O5) 4 a 5
Potasio (K2O) 20 a 25

 

 

 

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